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El Garoé, entre la leyenda y la realidad

Ruta árbol Garoé El Hierro

En lo alto de este árbol siempre hay una nubecilla y el Garoé deja caer unas gotas de agua que los hombres encauzan hacia un modesta fuente; gracias a ella, viven, durante los periodos de sequía extrema, seres humanos y animales….

Así hablaba Fray Bartolomé de las Casas en su libro “Historia de las Indias”, una referencia que nos da una idea de la importancia de este árbol fuente para los antiguos habitantes de El Hierro.

Según la leyenda, los bimbaches, el pueblo autóctono de El Hierro relacionado con los bereberes, rendía culto a este árbol que ejercía de manantial de agua en unas tierras que, debido a sus carencias hídricas, convertían este elemento indispensable para la propia supervivencia en un bien escaso. Por este motivo, cuando llegaron los conquistadores europeos, aplicaron una táctica que a punto estuvo de ser clave en la resistencia: ocultaron a los extranjeros el Garoé, con lo que estos, sedientos, se veían cada vez más diezmados. Y así funcionó hasta que Agarfa, una joven bimbache se enamoró de un invasor andaluz, rebelándole entonces el preciado secreto. Según la leyenda, este fue el principio del fin de la resistencia.

Lo cierto es que la existencia de este árbol está confirmada, incluso el hecho de que fuera arrancado de raíz por un huracán allá por el 1610. El efecto de manantial que crea está igualmente probado, es el resultado de las llamadas “lluvias horizontales”, las cuales se producen ante condensaciones de niebla a una cierta altura, como es el caso.

A día de hoy, en el emplazamiento original del Garoé encontramos un tilo. Este fue plantado por el monje Abreu y Galindo en 1949, el cual creció y se rodeó de musgo. A día de hoy, las masas de agua siguen acariciando los riscos herreños en recuerdo de los últimos bimbaches que desaparecieron poco después de que lo hiciera el sagrado árbol.

Este mágico lugar se encuentra en el barranco de Tigulate, en las faldas del Monte de Ajonce, en la isla de El Hierro, en un punto que alcanza los 1.000 metros sobre el nivel del mar.

Foto: tuobjetivo

Destino:
 El Hierro
Etiquetas:
 
Escrito por:
 Rosario

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