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La Experiencia de alojarte en el Parador de Tejeda

vista de Sierra Tejeda desde el ParadorCuando por fin logramos hacer realidad esta visita, tantas veces postergada por no encontrar el momento, fue todo un descubrimiento: Sin exagerar en absoluto, desde las terrazas de sus habitaciones se tiene la impresión de estar sobrevolando la isla, sin lugar a dudas el paisaje más espectacular que uno pueda ver desde la habitación de un hotel en Canarias: el corazón de la isla de Gran Canaria con el Roque Nublo, la grandiosidad y espectacularidad de la caldera y el Parque Natural que lo abraza, el mar de fondo …y más allá el pico del Teide.

Un espectáculo verdaderamente impresionante y que se cuela por las enormes cristaleras del resto de las zonas comunes del Parador como en su entrañable salón flanqueado por dos enormes chimeneas, sus impresionantes terrazas exteriores, o la cafetería acristalada que se eleva sobre el pinar…sin olvidar su recién estrenado SPA, una experiencia difícil de describir pero imposible de olvidar: 19.15 de la tarde…tras ponernos el bañador y el albornoz en los amplios y bien equipados vestuarios y dispuestas a dejar atrás el stress del ajetreado día, comenzamos el circuito termal: chorros para la espalda, las cervicales, camas de burbujas, yacuzzi…mientras por las cristaleras veíamos como la bruma misteriosa comenzaba a colarse entre los pinos y el cielo se tornaba de todas las gamas del color naranja… fue mágico e inolvidable.

piscina al aire libreAl aire libre de la piscina termal, sintiendo el aire fresco de alta montaña en las mejillas, mientras el agua cálida nos envolvía y continuaba su efecto relajante, pudimos disfrutar de un espectáculo grandioso: el sol se ponía a lo lejos en el horizonte, resaltando la inmensidad de la caldera y el paraje natural que lo rodea….y tras el fondo púrpura del mar…. el perfil del Teide tomaba las diferentes tonalidades naranja del ocaso hasta el momento en que los últimos rayos del sol y sus reflejos dorados entre los pinos dieron paso a las estrellas y a la luna. Un verdadero regalo para los ojos, los sentidos…y el alma.

El Parador de Tejeda, sin duda, una nueva estrella en el firmamento y un lugar a poner en nuestro calendario para una escapada. La sesión de SPA no acabó allí, tras el espectáculo exterior el baño turco y después la ducha-bitérmica nos dejó como nuevas y terminamos la experiencia en la sala de relajación con un té aromático, música ambiental “Zen” y unos minutos en las estupendas hamacas de madera térmicas dónde rememoramos el increíble espectáculo que acabábamos de disfrutar.

Destino:
 Gran Canaria
Etiquetas:
 
Escrito por:
 tsonck

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